• El cambio es una “Constante”.

    La naturaleza nos da el ejemplo del cambio permanente, y tú que eres la máxima creación de Dios. ¿ qué esperas para reinventarte? Asume el reto.

  • Si no te gusta donde estás:

    MUÉVETE NO ERES UN ÁRBOL, “haz algo”. los retos le dan significado a la vida. Atrévete a volar y tendrás alas. Apunta más alto de lo que sabes que puedes lograr.

  • Cada día es una página en blanco

    Tú decides qué escribir en ella. Cada hora, cada segundo, son oportunidades y regalos que nos da la vida para cambiar.

  • Tenemos en nuestras manos

    La gran opción de diseñar nuestro futuro. Cada instante estamos decidiendo. Cada elección forja nuestro porvenir.

  • La empresa más importante que existe

    Es tu propia vida. Pablo Picasso, dijo: la única persona que te acompañará durante toda tu vida eres tú mismo.

  • Lo único que poseemos es el presente,

    El único patrimonio, y este el momento de decidir si comienzas a realizar una nueva experiencia para transformar lo que vives.

¿ Por qué las dietas hacen subir de peso?

Publicado por Ana Lucia Jiménez Oviedo 11:46
Hay numerosos métodos para bajar de peso, y casi todos ellos funcionan. El asunto relevante es lo que sucede después de haber logrado el peso deseado.

Todos los métodos existentes, alcanzan su objetivo mediante distintas formas de prohibición, y esa prohibición engendra deseo, que se va acumulando aún más rápidamente que los kilogramos bajados, provocando un estallido final incontrolable.

Algunas veces las cirugías logran su objetivo para siempre, pero en otras ocasiones las personas tienen recaídas y vuelven a ser obesas. Esto se debe a que una cirugía reduce el estómago, pero deja intacta la “cabeza de gordo” o los pensamientos de los gordos. No es esta una crítica a ese excelente recurso quirúrgico que, muchas veces, es indispensable para salvarle la vida a una persona. El punto es que si no logramos que el obeso cambie su comportamiento, volverá una y otra vez a repetir sus antiguos patrones de alimentación y, por lo tanto, volverá a engordar al concluir cada dieta. El estómago es un músculo que puede recuperar en gran parte su tamaño si la persona vuelve a comer en exceso.

Razones naturales

Existen numerosos tratamientos para bajar de peso, y la mayoría de ellos funcionan. Sin embargo, se recupera el peso una y otra vez, y el resultado final es que estamos cada vez más gordos. Con el agravante de que cada vez nos resulta más difícil bajar el peso ganado (nuestro cuerpo aprende a vivir con menos calorías durante tiempos de dieta) y a la vez recuperamos más velozmente los kilos perdidos. Esto se debe a que la naturaleza ha registrado en el cerebro de casi todos los mamíferos un programa de recuperación de la masa corporal al final de cada sequía o período de hambruna. Es un recurso que les ha servido a través de toda la historia para sobrevivir. Cuando en su hábitat natural falta el alimento, los animales disminuyen su gasto calórico a niveles inimaginables, y van perdiendo su peso hasta morir de inanición. Pero ¿qué pasa con los animales que han sobrevivido, aunque estén muy flacos, cuando la sequía termina y hay alimentos nuevamente? Un mecanismo atávico que probablemente esté inscrito en el hipotálamo hace que cada uno recupere muy velozmente todo el peso perdido y algo más como reserva adicional para futuras hambrunas.



Este mecanismo está presente en el género humano y es la explicación a ese fenómeno repetido de que, cuanto más enérgica ha sido una dieta, al dejarla nos basta con “respirar profundo” para recuperar el peso perdido y un poco más. Además, con cada dieta, nuestro cuerpo entiende que esa privación transitoria de alimentos puede volver a repetirse y reacciona igual que los animales después de una sequía o de una hambruna: recupera todo lo perdido y “un poco más” para estar mejor preparado para la próxima hambruna.

De manera pues que tras cada dieta nuestro cuerpo aprende cómo ser más eficiente, cómo no bajar de peso aunque falte comida; aprende cómo defenderse, o sea, cómo resistir la “hambruna” y cómo recuperar su peso anterior (reengordar) más rápidamente.

A tal punto es así, que un autor mexicano, Rafael Bermúdez, registrando el hecho de que cuantas más dietas hacemos, más gordos estamos, escribió un libro titulado: Las dietas engordan.

La Banda Gástrica Virtual® está dirigida precisamente a resolver ese problema. Logra una transformación profunda y perdurable, pues modifica el INCONSCIENTE creando nuevos y saludables hábitos. Si lo único que sabe hacer una persona para vivir es robar carteras, y en algún momento es atrapada y va a parar a la cárcel por una semana, un año o cinco años, ¿qué creen que hará el día siguiente de quedar en libertad? Por supuesto, ¡robar carteras!. ¿Qué hace un obeso cuando va donde un especialista e inicia una dieta? Siguiendo con la analogía, el obeso se interna voluntariamente en una cárcel donde se “porta bien” por un tiempo. Lo primero que pregunta al entrar es: “¿Cuándo se sale? ¿Cuánto tardaré en bajar estos 5 o 10 kilos?” Lo pregunta porque a partir de ese día va a comenzar, como los presos, a marcar en la pared los días que faltan, esperando que llegue el momento para volver a comer exactamente igual que antes. Y si vuelve hacer lo que hacía antes, va a volver a tener el mismo resultado.

La  Banda Gástrica Virtual® (BGV) mediante la neuroplasticidad dirigida logra cambios internos. No prohíbe ningún alimento, sino que disminuye el deseo de comer y, de esa manera, se puede perder peso de forma natural, sin privaciones forzadas, evitando el ciclo de recuperación de peso (rebote) común a otros tratamientos.

Un problema Cultural

En occidente, en general, comemos en exceso. No reconocemos la saciedad y estamos acostumbrados a comer hasta que la comida se acabe o hasta sentirnos indispuestos.

Este no es un comportamiento mundial, es solamente de occidente. ¿Usted conoce personas de oriente que sean obesas (salvando a los luchadores de sumo, que son engordados para eso)? Chinos, japoneses, vietnamitas, etc. comienzan a engordar solamente cuando se radican en países de occidente, si cambian allí sus hábitos alimenticios.

Una de las grandes hazañas de un niño es avisar cuando desea orinar. Lo incitamos, lo festejamos, lo premiamos, y así logramos que el niño aprenda a reconocer las señales que le envía su vejiga cuando está llena. Y repite su éxito cuando nos avisa que quiere hacer “popó” y escucha, entonces, a sus intestinos.

Pero ¿qué sucede cuando el niño nos dice: “No quiero comer más, ya estoy lleno”? No le permitimos ese comportamiento. Le pedimos o le ordenamos o lo chantajeamos o… todo lo que a usted se le ocurra, que no pare de comer. Inclusive le decimos: “Si te comes todo esto (de lo que ya nos dijo que estaba satisfecho) te premio con tu pastel favorito”, o sea, con más comida.

De manera que le enseñamos, de manera prolija, a desoír su estómago, su cuerpo. ¡Y luego nos asombramos cuando no reconoce la saciedad!

Y a partir de allí, hemos elaborado toda una ideología que incorporamos sin discutir a nuestra herencia cultural:

La comida no se tira, el plato debe quedar limpio, dejar comida es pecado, el que más come es el que está más sano, el que come poco o esta flaquito es débil y propenso a enfermarse, no puedes negarte si te convidan a algo −es de mala educación−, debes comértelo todo porque en el mundo hay mucho hambre, gordito simpático, si no aceptas mi comida es que no aceptas mi amor y mi protección.


El amor se manifiesta con comida y, en consecuencia, negarse a recibirla es negarse a aceptar el amor. ¡Hasta el camarero nos pregunta si no nos gustó la comida cuando dejamos algo en el plato!

Aprendemos a comer hasta que se acaba la comida o hasta que no nos cabe más. Conductas que nos enseñaron desde niños y ya están grabadas en nuestro inconsciente. Y es allí donde se implantarán las nuevas conductas (reemplazando las anteriores) por medio de la Banda Gástrica Virtual ®, cuyo objetivo principal es modificar desde adentro, desde el sitio del inconsciente donde están inscritas esas instrucciones que nos hacen comer con voracidad.

No podemos darnos el lujo de tener pensamientos negativos

Publicado por Ana Lucia Jiménez Oviedo 18:24
Artículo interesante de la "Asociación Oncología integrativa" 

Dr. Mario Alonso Puig
Psiconeuroinmunología: Lo que el corazón quiere, la mente se lo muestra.
“Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretacion de la realidad”. 
Entrevista al Dr. Mario Alonso Puig, Médico Especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo, Fellow de la Harvard University Medical School y miembro de la New York Academy of Sciences y de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. 

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. “Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, el entusiasmo y la ilusión tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro. La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influida por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional. Por eso, lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”. Hay que entrenar esa mente.

Tengo 48 años. Nací y vivo en Madrid. Estoy casado y tengo tres niños. Soy cirujano general y del aparato digestivo en el Hospital de Madrid. Hay que ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser muy firme con las conductas y amable con las personas. Soy católico. Acabo de publicar Madera líder (Empresa Activa) IMA SANCHÍS – 18/10/ 2004

– Más de 25 años ejerciendo de cirujano. ¿Conclusión?

– Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede ir mucho más allá de lo que cabría esperar por su trayectoria.

– ¿Psiconeuroinmunobiología?

-Sí, es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. Una conexión que desafía el paradigma tradicional. El pensamiento y la palabra son una forma de energía vital que tiene la capacidad (y ha sido demostrado de forma sostenible) de interactuar con el organismo y producir cambios físicos muy profundos.

– ¿De qué se trata?

-Se ha demostrado en diversos estudios que un minuto entreteniendo un pensamiento negativo deja el sistema inmunitario en una situación delicada durante seis horas. El distrés, esa sensación de agobio permanente, produce cambios muy sorprendentes en el funcionamiento del cerebro y en la constelación hormonal.

– ¿Qué tipo de cambios?

– Tiene la capacidad de lesionar neuronas de la memoria y del aprendizaje localizadas en el hipocampo. Y afecta a nuestra capacidad intelectual porque deja sin riego sanguíneo aquellas zonas del cerebro más necesarias para tomar decisiones adecuadas.

– ¿Tenemos recursos para combatir al enemigo interior, o eso es cosa de sabios?

– Un valioso recurso contra la preocupación es llevar la atención a la respiración abdominal, que tiene por sí sola la capacidad de producir cambios en el cerebro. Favorece la secreción de hormonas como la serotonina y la endorfina y mejora la sintonía de ritmos cerebrales entre los dos hemisferios.

– ¿Cambiar la mente a través del cuerpo?

– Sí. Hay que sacar el foco de atención de esos pensamientos que nos están alterando, provocando desánimo, ira o preocupación, y que hacen que nuestras decisiones partan desde un punto de vista inadecuado. Es más inteligente, no más razonable, llevar el foco de atención a la respiración, que tiene la capacidad de serenar nuestro estado mental.

– ¿Dice que no hay que ser razonable?

– Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el porqué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

– Exagera.

– Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretacion de la realidad.

– Más recursos….

– La palabra es una forma de energía vital. Se ha podido fotografiar con tomografía de emisión de positrones cómo las personas que decidieron hablarse a sí mismas de una manera más positiva, específicamente personas con transtornos psiquiátricos, consiguieron remodelar físicamente su estructura cerebral, precisamente los circuitos que les generaban estas enfermedades.

– ¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras?

– Santiago Ramon y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906, dijo una frase tremendamente potente que en su momento pensamos que era metáforica. Ahora sabemos que es literal: “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

– ¿Seguro que no exagera?

– No. Según cómo nos hablamos a nosotros mismos moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

– ¿Hablamos de filosofía o de ciencia?

– Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Harward han demostrado que cuando la persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

– ¿Cuál es el efecto de las palabras no dichas?

– Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

– ¿Por qué nos cuesta tanto cambiar?

– El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

– La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

– Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, sino sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

– Deme alguna pista.

– Cambie hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia.

– Ver lo que hay y aceptarlo.

– Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación.

Frases para tener en cuenta:

– Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando.

– La palabra es una forma de energía vital.

– No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

– Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad.

– La mayor parte de los actos de nuestra vida se rigen por el inconsciente.

– El mayor potencial es la conciencia.

– Lo que se resiste persiste.

– La aceptación es el núcleo de la transformación.

Advertencia:
El contenido del presente sitio web es de carácter general y tiene una finalidad meramente informativa, sin que se garantice plenamente el acceso a todos los contenidos, ni su exhaustividad, corrección, vigencia o actualidad, ni su idoneidad o utilidad para un objetivo específico.
Toda la información que se ofrece a través de esta página web no sustituye, en ningún caso, un asesoramiento sanitario cualificado.
La Asociación de Oncología Integrativa declina toda responsabilidad sobre las consecuencias que un mal uso de este contenido pueda tener en la salud de los pacientes. Así mismo se recomienda que los pacientes comuniquen a su oncólogo convencional qué terapias complementarias les acompañan durante los tratamientos convencionales.

En conclusión: es importante estar en las puertas de la mente. Para vigilar los pensamientos. y revisar cuáles de ellos son constructivos y cuáles destructivos. 


Recordando lo dicho por el psicólogo JHON BARGH (2009) “A MENUDO NO SOMOS CONSCIENTES DE LAS RAZONES Y LAS CAUSAS DE NUESTRO PROPIO COMPORTAMIENTO” Respecto al inconsciente, la vida sin él, sería casi imposible, lo encontramos en nuestros actos más cotidianos, desde los hábitos aprendidos que nos permite levantarnos por la mañana, vestirnos, caminar y conducir un carro, es como un gps emocional, una guía de conducta que seguimos sin darnos cuenta de ello. Si tu mente fuera un ordenador, podrías decir orgulloso que tu inconsciente procesa 11 millones de bits de información a cada segundo que pasa, que llegan a través de tus cinco sentidos, y a partir de estos bits decide qué hacer ante cada situación. pero tú no te das cuenta de esto, . los científicos han calculado que cuando multiplicas dos números procesas 12 bits por segundo. y si lees en silencio, puedes llegar hasta los 30 bits, no es un dato muy esperanzador, quizás puedas probar a leer en voz alta, en este caso alcanzarás los 45 bits por segundo, tampoco es un resultado excepcional. en conclusión, la capacidad de procesamiento de datos de la consciencia humana, tiene un tope máximo de 50 bits. en un segundo, lo cual es un resultado ridículo en comparación con esos 11 millones, que el inconsciente gestiona a partir de lo conocido y aprendido, por eso las respuestas son estereotipadas, las hacemos sin pensar, pues estamos programados para actuar en ciertos momentos, sin pararnos a pensar. Si prestas mucha atención a tu día, verás que la mayoría de las acciones que realizas. Como respirar, los latidos de tu corazón; incluso en cosas habituales como escribir en el computador pues ya no te fijas en las teclas, son procesos o hábitos que funcionan y lo hacen bajo la influencia de una fuerza, la del inconsciente. No sólo éste preside las funciones de esos órganos. Una de las primeras cosas que aprendes cuando estudias tus circuitos cerebrales es simple: la mayoría de lo que piensas, sientes, haces, no está bajo tu control consciente. Los densos bosques de neuronas operan sus propios programas. El “yo” consciente, ese que se levanta cada mañana, es el bocado más chiquitito del gran banquete que hay en tu cerebro. Tu conciencia es como un pasajero que se “coló” en un gran transatlántico, que encima se cree que lo está conduciendo, sin saber la masiva ingeniería que hay bajo sus pies. En conclusión : el inconsciente hace casi todo, es el responsable de la mayoría de las decisiones rápidas que tomamos (como comer) y el encargado en gran parte, de nuestro comportamiento.

“UNA DE LAS FUNCIONES DE LA CONCIENCIA ES SELECCIONAR COMPORTAMIENTOS QUE PUEDAN AUTOMATIZARSE Y VOLVERSE INCONSCIENTES” JHON BARGH

Algunos estudiosos afirman, cuando se repite una conducta inadecuada: “Es tu cerebro el que no quiere cambiar, no eres tú”

Es decir, tú no eres el que te manda a lavarte las manos veinte veces por día, es tu cerebro. Estas no son debilidades individuales que revelan tu falencia como persona, son experiencias universales y parte de la condición humana.

El solo hecho de que los pacientes reconozcan que es su cerebro el que no quiere cambiar, es tremendamente terapéutico.

Así como podemos utilizar la electricidad, a nuestro favor: iluminando nuestra habitación o para causarnos daño: electrocutándonos. Así mismo podemos utilizar nuestro maravilloso y sabio inconsciente a nuestro favor.

Es posible lograr un cambio duradero y reescribir tu cerebro, mediante neuroplasticidad autodirigida, reprogramando el inconsciente. para cambiar antiguos hábitos y conductas.

No elegimos nuestro destino, pero si nuestro porvenir. Tenemos en nuestras manos una gran opción, de diseñar nuestro futuro, diseñar nuestro porvenir.

Ahora podemos deshacernos del equipaje obsoleto, de las creencias incapacitantes. El derrotismo, el “no puedo”, el “es que yo soy así” pueden reemplazarse por nuevas conductas a través de nuevas rutas neuronales.


BGV - Banda Gástrica Virtual ®

Publicado por Negocios y Profesionales 06:55
¿ Qué es la Banda Gástrica Virtual ®?

El método de la Banda Gástrica Virtual ® creado y patentado por el psicólogo Armando Sharovsky aplica todos los recursos de la programación neurolingüística, la meditación guiada y la reprogramación subliminal, para trabajar en la fuente del problema, es decir, en el inconsciente, haciendo que disminuya drásticamente el deseo de comer, que nos sintamos satisfechos con menos cantidad de alimentos, tal y como sucedería si redujeramos quirúrgicamente el estómago a menos de la mitad de su capacidad. Mediante grabaciones de audio, implantamos profundamente (en el inconsciente) nuevas pautas y hábitos para lograr cambios permanentes en el patrón de alimentación, De manera que las personas puedan cumplir la dieta que deseen y sostener en el tiempo los resultados obtenidos.
La Banda Gástrica Virtual, registrada y patentada por el psicólogo Armando Sharovsky, solo puede ser aplicada por las personas formados directamente por él. Hasta ahora, ha sido difundida en 24 países: Andorra, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, España, Francia, Guatemala, Inglaterra, Italia, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Suiza, Uruguay, Estados Unidos y Venezuela.



La BANDA GÁSTRICA VIRTUAL ® 
Es un tratamiento registrado por el Lic. ARMANDO M. SCHAROVSKY

Como bajar de peso para siempre


El Lic. Scharovsky explica los fundamentos de la Banda Gástrica Virtual®

Equipo de trabajo:
  • Ana lucia Jiménez Oviedo. Conferencista Motivacional para sanación interior y reprogramación de hábitos 
  • Diego Alejandro Calle Sandoval. Neuropsicólogo y Phd. en neurociencias cognitivas aplicadas.
 Conferencista Motivacional para sanación interior y reprogramación de hábitos  
BGV - Banda Gástrica Virtual® Colombia 
Algunas sesiones son realizadas en zona campestre, al aire libre, en contacto con la naturaleza.


Características

El proceso de Banda Gástrica Virtual ®, (BGV), mediante la neuroplasticidad dirigida logra cambios internos. No prohíbe ningún alimento, sino que disminuye el deseo de comer y, de esa manera, se puede perder peso de forma natural, sin privaciones forzadas, evitando el ciclo de recuperación de peso (rebote) común a otros tratamientos. 

Cuando la obesidad tiene su origen en problemas psicológicos, es fácilmente integrable a un tratamiento psicológico que dilucide y solucione las causas de la misma.

La técnica empleada es efectiva, ya que optimiza el funcionamiento de diferentes áreas del cerebro (la corteza prefrontal, el sistema límbico y los accumbens), las cuales participan trabajando integradas, en el control de la ansiedad y de los impulsos.

No es un tratamiento médico, pero es perfectamente integrable y complementaria a cualquier dieta que el paciente quiera o deba llevar: le permitirá cumplirla sin esfuerzo y no acumular frustración o amargura en el proceso.

Es un  proceso inocuo y para nada invasivo.

Es un enfoque distinto que no se opone a los diversos tratamientos existentes ni a los recursos quirúrgicos, por el contrario, facilita su éxito al encarar el problema de la obesidad desde el deseo de comer y los complementa para lograr que funcione la segunda fase, la de sostener en el tiempo los resultados obtenidos. “Mucha gente que se ha operado, viene a nosotros para quitarse el hambre desde la mente”.

                                      Conciencia de Cambio - Reprogramación Cerebral 
Es un proceso Inocuo - No Invasivo
¿Para quién está indicada?

Cualquiera lo puede hacer, salvo menores de edad o personas con trastornos alimentarios o de salud, como bulimia, anorexia, diabetes o trastornos mentales. Una de las funciones del proceso es adelgazar desde la mente al reprogramar el subconsciente, y por lo tanto, no se sustituye en ningún caso al tratamiento médico, psicológico o psiquiátrico.

¿Por qué la mayoría de las personas después de dietas o cirugías vuelven al sobrepeso?

Hay numerosos métodos para bajar de peso, y casi todos ellos funcionan. El asunto relevante es lo que sucede después de haber logrado el peso deseado.

Todos los métodos existentes, alcanzan su objetivo mediante distintas formas de prohibición, y esa prohibición engendra deseo, que se va acumulando aún más rápidamente que los kilogramos bajados, provocando un estallido final incontrolable.

Algunas veces las cirugías logran su objetivo para siempre, pero en otras ocasiones las personas tienen recaídas y vuelven a ser obesas. Esto se debe a que una cirugía reduce el estómago, pero deja intacta la “cabeza de gordo” o los pensamientos de los gordos. No es esta una crítica a ese excelente recurso quirúrgico que, muchas veces, es indispensable para salvarle la vida a una persona. El punto es que si no logramos que el obeso cambie su comportamiento, volverá una y otra vez a repetir sus antiguos patrones de alimentación y, por lo tanto, volverá a engordar al concluir cada dieta. El estómago es un músculo que puede recuperar en gran parte su tamaño si la persona vuelve a comer en exceso.

Razones naturales

Existen numerosos tratamientos para bajar de peso, y la mayoría de ellos funcionan. Sin embargo, se recupera el peso una y otra vez, y el resultado final es que estamos cada vez más gordos. Con el agravante de que cada vez nos resulta más difícil bajar el peso ganado (nuestro cuerpo aprende a vivir con menos calorías durante tiempos de dieta) y a la vez recuperamos más velozmente los kilos perdidos. Esto se debe a que la naturaleza ha registrado en el cerebro de casi todos los mamíferos un programa de recuperación de la masa corporal al final de cada sequía o período de hambruna. Es un recurso que les ha servido a través de toda la historia para sobrevivir. Cuando en su hábitat natural falta el alimento, los animales disminuyen su gasto calórico a niveles inimaginables, y van perdiendo su peso hasta morir de inanición. Pero ¿qué pasa con los animales que han sobrevivido, aunque estén muy flacos, cuando la sequía termina y hay alimentos nuevamente? Un mecanismo atávico que probablemente esté inscrito en el hipotálamo hace que cada uno recupere muy velozmente todo el peso perdido y algo más como reserva adicional para futuras hambrunas.

Este mecanismo está presente en el género humano y es la explicación a ese fenómeno repetido de que, cuanto más enérgica ha sido una dieta, al dejarla nos basta con “respirar profundo” para recuperar el peso perdido y un poco más. Además, con cada dieta, nuestro cuerpo entiende que esa privación transitoria de alimentos puede volver a repetirse y reacciona igual que los animales después de una sequía o de una hambruna: recupera todo lo perdido y “un poco más” para estar mejor preparado para la próxima hambruna.

De manera pues que tras cada dieta nuestro cuerpo aprende cómo ser más eficiente, cómo no bajar de peso aunque falte comida; aprende cómo defenderse, o sea, cómo resistir la “hambruna” y cómo recuperar su peso anterior (reengordar) más rápidamente.

A tal punto es así, que un autor mexicano, Rafael Bermúdez, registrando el hecho de que cuantas más dietas hacemos, más gordos estamos, escribió un libro titulado: Las dietas engordan.

Este proceso  está dirigido precisamente a resolver ese problema. Logra una transformación profunda y perdurable, pues modifica el INCONSCIENTE creando nuevos y saludables hábitos. Si lo único que sabe hacer una persona para vivir es robar carteras, y en algún momento es atrapada y va a parar a la cárcel por una semana, un año o cinco años, ¿qué creen que hará el día siguiente de quedar en libertad? Por supuesto, ¡robar carteras!. ¿Qué hace un obeso cuando va donde un especialista e inicia una dieta? Siguiendo con la analogía, el obeso se interna voluntariamente en una cárcel donde se “porta bien” por un tiempo. Lo primero que pregunta al entrar es: “¿Cuándo se sale? ¿Cuánto tardaré en bajar estos 5 o 10 kilos?” Lo pregunta porque a partir de ese día va a comenzar, como los presos, a marcar en la pared los días que faltan, esperando que llegue el momento para volver a comer exactamente igual que antes. Y si vuelve hacer lo que hacía antes, va a volver a tener el mismo resultado.

La Banda Gástrica Virtual ® (BGV)  Mediante la neuroplasticidad dirigida logra cambios internos. No prohíbe ningún alimento, sino que disminuye el deseo de comer y, de esa manera, se puede perder peso de forma natural, sin privaciones forzadas, evitando el ciclo de recuperación de peso (rebote) común a otros tratamientos.

Un problema Cultural

En occidente, en general, comemos en exceso. No reconocemos la saciedad y estamos acostumbrados a comer hasta que la comida se acabe o hasta sentirnos indispuestos.

Este no es un comportamiento mundial, es solamente de occidente. ¿Usted conoce personas de oriente que sean obesas (salvando a los luchadores de sumo, que son engordados para eso)? Chinos, japoneses, vietnamitas, etc. comienzan a engordar solamente cuando se radican en países de occidente, si cambian allí sus hábitos alimenticios.

Una de las grandes hazañas de un niño es avisar cuando desea orinar. Lo incitamos, lo festejamos, lo premiamos, y así logramos que el niño aprenda a reconocer las señales que le envía su vejiga cuando está llena. Y repite su éxito cuando nos avisa que quiere hacer “popó” y escucha, entonces, a sus intestinos.

Pero ¿qué sucede cuando el niño nos dice: “No quiero comer más, ya estoy lleno”? No le permitimos ese comportamiento. Le pedimos o le ordenamos o lo chantajeamos o… todo lo que a usted se le ocurra, que no pare de comer. Inclusive le decimos: “Si te comes todo esto (de lo que ya nos dijo que estaba satisfecho) te premio con tu pastel favorito”, o sea, con más comida.

De manera que le enseñamos, de manera prolija, a desoír su estómago, su cuerpo. ¡Y luego nos asombramos cuando no reconoce la saciedad!

Y a partir de allí, hemos elaborado toda una ideología que incorporamos sin discutir a nuestra herencia cultural:

La comida no se tira, el plato debe quedar limpio, dejar comida es pecado, el que más come es el que está más sano, el que come poco o esta flaquito es débil y propenso a enfermarse, no puedes negarte si te convidan a algo −es de mala educación−, debes comértelo todo porque en el mundo hay mucho hambre, gordito simpático, si no aceptas mi comida es que no aceptas mi amor y mi protección.

El amor se manifiesta con comida y, en consecuencia, negarse a recibirla es negarse a aceptar el amor. ¡Hasta el camarero nos pregunta si no nos gustó la comida cuando dejamos algo en el plato!

Aprendemos a comer hasta que se acaba la comida o hasta que no nos cabe más. Conductas que nos enseñaron desde niños y ya están grabadas en nuestro inconsciente. Y es allí donde se implantarán las nuevas conductas (reemplazando las anteriores) por medio de la Banda Gástrica Virtual ®, cuyo objetivo principal es modificar desde adentro, desde el sitio del inconsciente donde están inscritas esas instrucciones que nos hacen comer con voracidad.

¿ Por qué funciona?

Al igual que muchos investigadores en las últimas décadas, Sarah J. Blakemore neurocientífica y Rita Levi Montalcini neuróloga, explican que el cerebro adulto contiene un fantástico poder de neuroplasticidad, por eso puede “re-cablearse” activando cables “dormidos” o “desenchufados” y creando nuevos cables (nuevas conexiones entre neuronas). Esto significa que es posible esculpir nuestro cerebro, reemplazar áreas dañadas, y que el potencial para cambiar es enorme y no declina con la edad tanto como se pensaba. El descubrimiento de la neuroplasticidad nos deja un mundo lleno de posibilidades en los cerebros adultos. “SER ADULTO YA NO ES UNA EXCUSA, PARA TRANSFORMAR HÁBITOS, PORQUE NEUROLÓGICAMENTE PODEMOS”. En consecuencia, podemos aprovechar la neuroplasticidad del cerebro para reprogramar el inconsciente y reemplazar aquellos comportamientos que nos han llevado a tener sobrepeso, aquellos hábitos en los que nos hemos estancado.


Los seres humanos poseemos recursos maravillosos para modificar antiguos hábitos, renovarnos y mejorar cada día. La nueva  Banda Gástrica Virtual emplea uno de los recursos más preciados de la naturaleza: “nuestro cerebro”. A través de la Neuroplasticidad dirigida “CAMBIA TU CHIP” reprogramando las respuestas automáticas e inconscientes frente a la comida, para alcanzar el peso corporal soñado, sentirte en forma y con energía para hacer ejercicio. Adicionalmente se puede reprogramar el inconsciente, implantando nuevos hábitos y creencias relacionados con: la regulación del peso, motivación para el ejercicio físico, la adicción a las harinas, a los azúcares, mejorar la autoestima, lograr la Ingesta de porciones pequeñas y desde luego el control del estrés y la potenciación de pensamientos positivos.

Es posible lograr un cambio duradero al “reconfigurar” tu cerebro mediante la NEUROPLASTICIDAD DIRIGIDA.  La cual  consiste en la aplicación de todos los recursos que ofrecen la programación subliminal, la neurolingüística, la meditación guiada y la autosugestión consciente. Al focalizar la atención en comportamientos y acciones nuevas se construyen o incrementan redes neuronales cerebrales nuevas o sub utilizadas sobre las rutinas aprendidas y se reorienta la atención sobre los circuitos de los hábitos inadecuados. Dadas estas condiciones las conexiones entre esas neuronas se fortalecen y así se van incrementando patrones de conectividad sanos. Estos patrones son como huellas digitales que hacen única a cada persona en el mundo. La técnica empleada es efectiva, ya que optimiza el funcionamiento de diferentes áreas del cerebro (la corteza pre frontal, el sistema límbico y los núcleos de la base), las cuales participan integralmente en el control de la ansiedad y de los impulsos.

El cerebro es el instrumento más sofisticado y poderoso que existe, gracias a él podemos lograr resultados sorprendentes. Las neurociencias han logrado hallazgos de los que podemos extraer excelentes herramientas para vivir mejor llevando el conocimiento científico del cerebro a beneficiarnos en la vida cotidiana.

En nuestra parte consciente conocemos la importancia de realizar ejercicio físico y mantener ciertos hábitos alimentarios como la moderación al comer y la elección de alimentos saludables. Sin embargo, continuamos repitiendo comportamientos que contradicen este conocimiento pues nuestro inconsciente maneja el timón y tomamos rumbos pocos saludables hacia la obesidad. Por lo tanto, es en el inconsciente donde debemos implantar nuevas conductas para reprogramarnos.

El cerebro nos ayuda si le ayudamos, porque tenemos la capacidad de rediseñarlo, creando nuevas rutas neuronales, reeducando la respuesta límbica, para que la comida no siga detonando respuestas de gula y voracidad.

En conclusión, el cerebro es dinámico y se va re modelando a si mismo.

El proceso de BGV incluye:

  1. Un taller de dos y media a tres horas, donde se explican todos los fundamentos del programa, se realiza la relajación físico- mental para “implantar” en ese estado la Banda Gástrica Virtual® y una cantidad de consignas para modificar las actitudes frente a la comida.
  2. Formatos para auto registro de seguimiento entre refuerzos.
  3. Tres Sesiones de control y Refuerzo Hipnótico ( taller de una hora), con ejercicios de programación neurolingüística y digitopuntura emocional.
  4. Manual con instrucciones que apoyan el proceso para lograr el objetivo.
  5. Un CD para la mañana y un CD para la noche con un programa de consignas que debe escuchar diariamente para interiorizar los nuevos hábitos saludables. Con estas esas grabaciones, que son de rehipnosis, se actualizan y refuerzan las instrucciones y sugestiones, para grabarse como nuevas consignas en el hemisferio cerebral derecho, en reemplazo de las implantadas desde la niñez. Una de las grabaciones contiene inducción al sueño y deberá ser escuchada cada noche al irse a dormir. En realidad, se quedará dormido escuchándola, con lo que, adicionalmente, podrá solucionar casi todos sus problemas de insomnio o de mal descanso, que muchas veces están asociados con la ansiedad. La otra deberá ser escuchada en vigilia, al menos una vez al día. La reiteración diaria de las consignas permite su inscripción en el inconsciente y su aparición en la conciencia, surgidas desde adentro. Cuanto más tiempo haya transcurrido, más fuertemente se grabarán en lo profundo de nuestra mente y se convertirán en conductas automáticas frente a la comida, de este modo se abandonará la obesidad para siempre.
 Conferencista Motivacional para sanación interior y reprogramación de hábitos 
BGV - Banda Gástrica Virtual® Colombia 
El cambio es una “constante”. La naturaleza nos da el ejemplo del cambio permanente, Asume el reto de reinventarte. Alguien decía: si no te gusta donde estás muévete no eres un árbol, los retos le dan significado a la vida (son la sal de la vida), cada día es una página en blanco y tú decides qué escribir en ella, Cada instante de tu vida tiene opciones incontables, posibilidades de las cuales solo una puede emerger. Cada hora, cada minuto, cada segundo, son oportunidades y regalos que nos da la vida para cambiar. 
Lo único que poseemos es el presente, el único patrimonio, y este el momento de decidir si comienzas a realizar una nueva experiencia para transformar lo que vives. 
No elegimos nuestro destino, pero sí nuestro porvenir. Tenemos en nuestras manos la gran opción de diseñar nuestro futuro. La primera gran convicción que debemos tener es creer en nosotros mismos, en nuestra potencialidad y nuestra grandeza. El cambio pide disciplina y no te cae del cielo porque depende de tu decisión y tu acción. Cada instante estamos decidiendo. Cada elección forja nuestro porvenir.

¿Quieres ser parte del Cambio? 

Podemos ayudarte en tu decisión de reinventarte


ANA LUCÍA JIMÉNEZ OVIEDO

 Conferencista Motivacional para sanación interior y reprogramación de hábitos  

BGV - Banda Gástrica Virtual® Colombia 

Armenia - Quindio

Informes: (+57) 312 258 0838

contactar@analuciajimenez.org

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¿Por qué funciona?

Publicado por Negocios y Profesionales 20:46
Al igual que muchos investigadores en las últimas décadas, Sarah J. Blakemore neurocientífica y Rita Levi Montalcini neuróloga, explican que el cerebro adulto contiene un fantástico poder de neuroplasticidad, por eso puede “re-cablearse” activando cables “dormidos” o “desenchufados” y creando nuevos cables (nuevas conexiones entre neuronas). Esto significa que es posible esculpir nuestro cerebro, reemplazar áreas dañadas, y que el potencial para cambiar es enorme y no declina con la edad tanto como se pensaba. El descubrimiento de la neuroplasticidad nos deja un mundo lleno de posibilidades en los cerebros adultos. “SER ADULTO YA NO ES UNA EXCUSA, PARA TRANSFORMAR HÁBITOS, PORQUE NEUROLÓGICAMENTE PODEMOS”. En consecuencia, podemos aprovechar la neuroplasticidad del cerebro para reprogramar el inconsciente y reemplazar aquellos comportamientos que nos han llevado a tener sobrepeso, aquellos hábitos en los que nos hemos estancado.

Los seres humanos poseemos recursos maravillosos para modificar antiguos hábitos, renovarnos y mejorar cada día. La nueva técnica Banda Gástrica Virtual emplea uno de los recursos más preciados de la naturaleza: “nuestro cerebro”. A través de la Neuroplasticidad dirigida “CAMBIA TU CHIP” reprogramando las respuestas automáticas e inconscientes frente a la comida, para alcanzar el peso corporal soñado, sentirte en forma y con energía para hacer ejercicio. Adicionalmente se puede reprogramar el inconsciente, implantando nuevos hábitos y creencias relacionados con: la regulación del peso, motivación para el ejercicio físico, la adicción a las harinas, a los azúcares, mejorar la autoestima, lograr la Ingesta de porciones pequeñas y desde luego el control del estrés y la potenciación de pensamientos positivos.

Es posible lograr un cambio duradero al “reconfigurar” tu cerebro mediante la NEUROPLASTICIDAD DIRIGIDA. Esta técnica consiste en la aplicación de todos los recursos que ofrecen la programación subliminal, la neurolingüística, la meditación guiada y la autosugestión consciente. Al focalizar la atención en comportamientos y acciones nuevas se construyen o incrementan redes neuronales cerebrales nuevas o sub utilizadas sobre las rutinas aprendidas y se reorienta la atención sobre los circuitos de los hábitos inadecuados. Dadas estas condiciones las conexiones entre esas neuronas se fortalecen y así se van incrementando patrones de conectividad sanos. Estos patrones son como huellas digitales que hacen única a cada persona en el mundo. La técnica empleada es efectiva, ya que optimiza el funcionamiento de diferentes áreas del cerebro (la corteza pre frontal, el sistema límbico y los núcleos de la base), las cuales participan integralmente en el control de la ansiedad y de los impulsos.

El cerebro es el instrumento más sofisticado y poderoso que existe, gracias a él podemos lograr resultados sorprendentes. Las neurociencias han logrado hallazgos de los que podemos extraer excelentes herramientas para vivir mejor llevando el conocimiento científico del cerebro a beneficiarnos en la vida cotidiana.

En nuestra parte consciente conocemos la importancia de realizar ejercicio físico y mantener ciertos hábitos alimentarios como la moderación al comer y la elección de alimentos saludables. Sin embargo, continuamos repitiendo comportamientos que contradicen este conocimiento pues nuestro inconsciente maneja el timón y tomamos rumbos pocos saludables hacia la obesidad. Por lo tanto, es en el inconsciente donde debemos implantar nuevas conductas para reprogramarnos.

En conclusión, el cerebro es dinámico y se va re modelando a sí mismo.
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